Hace poco leí una entrada en el blog de UncleBob Martin que me pareció que definía estupendamente la situación actual del software.

En la lista Agile-Spain, @jmbeas propuso una traducción.

Como era corta, decidí practicar un poco y traducirla por mi cuenta. Se agradecerán comentarios sobre la traducción.

Podéis visitar el original, titulado Software Craftsmanship: What it’s all about. Por UncleBob Martin, por supuesto.


He visitado los posts de Dan North, los de Gil Zilberfeld, los de Michael Feather, los de Jason Gorman. Daría la impresión de que nosotros, los del movimiento del artesano de software, no hemos sido claros. Espero que este blog aclare un par de cosas.

¿Por qué existe el movimiento del artesano de software? ¿Qué lo ha motivado? ¿Qué lo impulsa ahora? Una cosa; y una única cosa.

Estamos hartos de escribir mierda.

Eso es. Cantó la gorda. Buenas noches, Gracy. Corto y cierro.

Estamos hartos de escribir mierda. Estamos hartos de avergonzarnos a nosotros mismos y a nuestros empleadores distribuyendo software de mala calidad. Ya hemos pedido a nuestros clientes que reinicien los servidores a media noche demasiadas veces. No queremos listas de errores de miles de páginas. No queremos código que se hace más ininteligible y corrupto con el paso del tiempo. Estamos hartos de hacer un trabajo malo. Queremos comenzar a hacer un trabajo bueno.

Eso… es… de… lo… que… va… esto. Nada más.

Lo que no hacemos:

  • No ponemos el código por encima de todo.
  • No nos centramos en nosotros ignorando el negocio y al cliente.
  • No nos miramos el ombligo.
  • No ofrecemos certificaciones baratas.
  • No olvidamos que nuestro trabajo consiste en deleitar al cliente.

Lo que no volveremos a hacer:

  • No haremos chapuzas para cumplir una planificación.
  • No aceptaremos la vieja y estúpida mentira de limpiar las cosas después.
  • No creeremos el rezo de que rápido significa sucio.
  • No aceptaremos la opción de hacerlo mal.
  • No permitiremos a nadie que nos fuerce a comportarnos de forma no profesional.

Lo que haremos de ahora en adelante:

  • Cumpliremos las planificaciones teniendo en cuenta que la única manera de ir rápido es hacerlo bien.
  • Deleitaremos a nuestros clientes escribiendo el mejor código que podamos.
  • Honraremos a nuestros empleadores creando el mejor diseño que podamos.
  • Seremos suficientemente humildes como para escribir primero esos tests.
  • Practicaremos de manera que mejoremos en nuestra artesanía.

Recordaremos lo que nuestros abuelos y abuelas nos dijeron:

  • Lo bien hecho bien parece.
  • Paso a paso se llega lejos.
  • Quien mide dos veces corta sólo una.
  • Practica, Practica, Practica.

Supongo que algunos podrían desaprobar nuestros katas y retos de código, así como nuestras sesiones de práctica. Pueden pensarse que estamos centrándonos en nosotros e ignorando a nuestros clientes. Pueden pensar que hemos abandonado el mundo real y caído en la tentación de entretenernos. Puedo ver cómo alguien podría llegar a esta conclusión.

Pero están tan equivocados como largo es el día. Hacemos esto porque nos preocupamos por el cliente. Estamos dedicando tiempo y esfuerzo a ser tan buenos como podamos para que nuestros empleadores obtengan el máximo valor de nosotros.

¿Creéis que el único momento en el que los músicos tocan sus instrumentos es cuando están en el escenario? ¿Creéis que el único momento en el que los bateadores golpean bolas es en el partido? ¿Creéis que el único momento en el que los abogados dan su conclusión es en un juicio? Claro que no. Esta gente son profesionales; y los profesionales practican! Los profesionales estudian el más mínimo detalle de sus disciplinas. Los profesionales lo saben todo sobre los pequeños trucos y rarezas. Conocen las historias, las teorías, las anécdotas. Conocen técnicas y métodos. Conocen buenas y malas opciones y cómo distinguirlas. Y saben todo esto porque practican, practican, practican.

Así que cuando veáis que alguien lleva una pulsera verde que dice “Código limpio” (“Clean Code”) o “La Prueba Primero” o “Prueba Adicto”, no es porque se hayan unido a un movimiento, o firmado un manifiesto, o que de alguna manera se sientan superiores a otros. No son los participantes de ninguna guerra santa. No intentan unirse a una tribu y juntarse alrededor de las hogueras. La pulsera verde es una cosa personal. Es una promesa hecha para sí mismos: “Haré un buen trabajo. No correré. Escribiré pruebas. Lo haré rápido haciéndolo bien. No escribiré mierda. Y practicaré, practicaré, practicaré de forma que pueda ser un profesional.”

Original: Software Craftsmanship: What it’’s all about. By Robert C. Martin.

Traducción: Artesanía de Software: De qué va todo esto, by @magmax9